Diagnostico

Una de las razones del desorden moral en todas sus dimensiones es la pérdida de valores.  Los valores son la base del cambio. Por ello la  educación debe recuperar su valor Axiológico y teleológico.

La educación en los valores es posible y necesita ser: explicita y gradual.  Tomando en cuenta que los jóvenes se dejan persuadir no por valores abstractos sino por valores vividos.

Confucio decía: “No son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino”.

La problemática social de nuestro entorno es cada día más difícil, existen muchas necesidades que necesitan ser atendidas, por los niveles de pobreza, de violencia, y de la pérdida constante de los valores, ante esta problemática, las expectativas de formación y de educación son cada día más, por lo que es urgente atender en el proceso de enseñanza – aprendizaje, el área pedagógica curricular, dosificando contenidos y capacitando a los docentes.

Existe además desconocimiento del nuevo enfoque metodológico, necesario para promover una educación constructiva

La familia cada día está en crisis, además por la situación precaria en la que se  vive, ambos padres en su mayoría tienen que trabajar, razón por la cual, los niños, pasan la mayor parte de su tiempo solos o con personas que no son parte de la familia, quienes cuidan de ellos, eso incluye negativamente en su formación y educación .

La tecnología aunque es una herramienta que  bien utilizada permite tener una formación académica eficiente, pero, se necesita mucha madurez tanto de los docentes como de los discentes para que su empleo sea efectivo.  Básicamente es primordial, concretar un  proyecto educativo que responda a las siguientes preguntas: ¿hacia dónde ir?  ¿Por qué ir? Y ¿cómo llegar?

Es claro y está demostrado que el ser humano aprende lo que tiene relevancia en su vida y es un potencial para mejorar su existencia.

La situación de la educación en Guatemala no es una problemática solo de políticas, ni de filosofía educativas, no es solo un problema social, económico, o de valores, es una cuestión de conciencia, que planea enormes desafíos por enfrentar. En el Instituto se tiene plena conciencia de ello, y se actúa de manera congruente en el proceso de formación a efecto de lograr incidencia en la juventud.

El maltrato familiar, el consumo de drogas, el entorno cultural y de violencia, la pobreza, la falta de convivencia sana en la familia, son parte de una problemática difícil de superar.